Siéntate con tu raciocinio en la bolsa de papel. El mundo se te ha desmoronado, los planes se te caen de la mano, el acercamiento vuelve y con él tu inmersión en el mundo que te aleja de tu propia fiesta de sentidos. ¿Hace cuánto tiempo que no te encuentro? ¿Hace cuánto tiempo hay que apretar la mano para no permitirle a las gotas saladas conocer tu rostro? Deshacerte. Ante esa mirada, ante esa sonrisa, volvió a aparecer el dolor… Me habías dicho que estaba salvado. No, ni siquiera puedo respirarte; tu alegría es más ficción que la propia vida. A solas, te recoges en cuerpo y emociones, en reclamos por tu ausencia del mundo – atrévete a mirar que este globo sigue girando -, en llanto por tu fragilidad, por tu indecisión, por tener la paleta de colores y no levantarte a armar esa pintura. La media luna, en su figura imperfecta, acompaña las variaciones del pensamiento. Se te escapa la satisfacción cuando un desconocido disfruta del viento, cuando un rostro extraño sonríe ante las noticias de alguien cercano, cuando desde la ventana observas la danza de las nubes antes de la lluvia. Te sabes apartada de las miradas y entonces, mi media luna, pretendes ahogarte con el aire, apagando la sonrisa, abrazando la piedra azul. ¿A dónde se va todo cuando duele la cabeza? Los dedos no dejan de hacer figuras en la superficie que encuentren: la mesa, el escritorio, tu pierna. ¿Qué es lo que dentro de ti pretende escaparse? ¿Qué es lo que no he mirado en tí? ¿Qué necesitas, mi media luna, para no morir? Detrás de tu soledad respiro, cerca de tu hombro, apoyo mi frente en tu espalda; mi mano abrazando tu mano, con palabras murmuradas cierro tus ojos… ¿dónde encontraremos tu fe? Es una racha, una mala racha, pero el calor de tu cuerpo sigue aquí, entre mis manos y el latir del corazón está más allá de ti…. El estremecimiento completo y la desesperación por la ausencia, nos recuerda que mucho de ti, anda en los bolsillos, en los pensamientos de andares distantes.
Mójate en la lluvia, respira a los árboles húmedos; una tristeza te llama… ya viajarás con tu nombre.
(julio 16, 2005)